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La elección del acuario
Antes de explicar este apartado, es importante recordar que los peces son seres vivos y no deben sufrir lo más mínimo nuestra dejadez. En el momento de adquirir un acuario y llenarlo de vida estamos adquiriendo una gran responsabilidad: debemos dedicarle una pequeña parte de nuestro tiempo, y a su vez, lograremos tenerlos saludables y disfrutar de ver unos hermosos animales y , nos servirá como relajamiento y aprender muchas cosas de la conducta de estos pequeños seres, cuidados por nosotros mismos y que nos darán una gran satisfacción.
Hay que desmentir el tópico que considera que la vivienda ideal para los peces es la clásica pecera redonda de vidrio. No hay nada más falso: la pecera redonda es un recipiente absolutamente inadecuado porque la superficie de contacto del agua con el aire es muy reducida y no permite una oxigenación correcta, y algo peor es que perturba el sentido de vista y orientación de los peces, causando daños en su organismo. Debemos tener claro el tipo de peces que queremos tener: peces de agua fria o peces de agua caliente. Lo único que cabe mencionar es que los de agua caliente deben tener un calentador provisto en el acuario, salvo en las épocas de verano, que podemos quitarlo (atención: dependiendo de la zona y las temperaturas máximas ambientales). Existe un límite en el número de peces que cabe mantener dentro de un acuario. Esta limitación viene influida por la dimensión, la especie y las características de peces así como la temperatura y aireación del agua. No debes utilizar como guía el número de peces que una tienda mantiene en sus acuarios de exposición, pues sólo permanecen allí una semana aproximadamente y son objeto de continua reducción. La situación no resulta comparable con el acuario doméstico, donde los peces tienen carácter de residentes de larga duración. La dimensión y forma del acuario constituyen factores cruciales ya que existe un límite concreto en el número de peces que un acuario puede contener con éxito. Tal circunstancia supone que debes determinar anticipadamente cuál va a ser el número aproximado de peces que deseas tener al objeto de elegir un acuario y unos complementos adecuados, o bien, alternativamente, determinar el espacio disponible y procurarse el acuario de mayor dimensión que se ajuste a dicho espacio.
Hay que tener en cuenta que un acuario inferior a 30-40 litros nos dará más problemas (mayor cremiento de algas, agua más sucia; por lo tando, deberás acortar los periodos de tiempo para limpiarla) que otro más grande, aunque esto no parezca, lo que casi nadie suele saber. Los acuarios se hallan disponibles en una amplia gama de formas y tamaños. Ten presente que los pequeños no pueden tener una selección decorativa de plantas y peces, ni un número muy elevado de éstos, ni tampoco cualquier pez de gran tamaño. Por su parte los acuarios grandes suponen un gasto mayor pero en cambio presentan muchas menos dificultades en su mantenimiento. |